Había una vez la luna que quería acercarse a la tierra para verla de cerca. Pero se quedó enganchada a un árbol. Un rato más tarde un lobo de aquel bosque donde se encontraba la luna llegó a aquel sitio.
El lobo la quitó del árbol y pasaron la noche corriendo y jugando. Cuando la luna se tuvo que ir se quiso llevar algún recuerdo y se llevó la sombra del lobo y desde aquel momento todos los lobos aullan cuando hay luna llena.
Ese era mi mito.
PABLO.
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