DE LLANTOS A RISAS
Érase una vez una familia que estaba almorzando. El niño le dijo al padre:
-Papá, no quiero más macarrones.
-No hijo, te lo tienes que comer todo.
-¿No me puedo comer solamente la mitad?
-No, tienes que comerte todo el plato.
-Pero, es que es mucho.
-Ni que fuera tanta cantidad-dijo la hermana.
-¡¿Y tú por qué te metes?!-le contestó el hermano enfadado.
-Pero, ¿por qué te pones así?-le dijo la hermana tranquilamente-Aunque te lo tengas que comer todo, no tienes porque pagarla conmigo.
Y la hermana seguía tranquila porque no quería pelea. En cambio el hermano le empezó a poner cara de asesino, y entonces en ese momento, todos comenzaron a reír por la cara rara que ponía el hermano cuando se enfadaba.
La comida, ese día, empezó muy desastrosa, pero acabó llena de risas.
FIN
MARTA GONZÁLEZ DEL PORTILLO
Muy buen trabajo. ¡ENHORABUENA!
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